Automodelación

Llevo un par de semanas reflexionando sobre este concepto. La verdad no sé si es correcto, me lo he inventado un poco sobre la marcha, buscando un título para el post que fuese de una sola palabra. Pero bueno, vamos allá, os voy a hablar un poco sobre la automodelación.

Creo que en el ámbito psicológico (yo no soy psicólogo) se hace referencia a esto como La ilusión de la verdad. Si sabéis el concepto exacto, podéis compartirlo con los demás en los comentarios. De todas formas, mi término me gusta más, creo que es bastante apropiado para lo que voy a explicar.

La automodelación por nuestro pensamiento. Es decir, cómo un pensamiento repetitivo, casi crónico, puede influir en la forma de cómo vemos las cosas o la realidad. Como algo pasa a formar parte de nosotros por el simple hecho de repetirlo constantemente.

Esta reflexión viene a partir de leer un libro que me ha gustado bastante, el libro de Hábitos atómicos. No me acuerdo muy bien cuál era el contexto del capítulo, pero la idea, autodenominada por mí mismo de automodelación, quedó bien grabada en mí.

Básicamente, el autor defiende que nosotros mismos nos podemos limitar por nuestro propio pensamiento. Que un pensamiento que nos estamos repitiendo durante meses y años podemos hacer que forme parte de nosotros mismos sin tener otro origen más que nuestra mente.

Os pongo un ejemplo: imagina que durante años te has estado repitiendo que eres un vago. Este pensamiento viene dado porque durante tu infancia y, sobre todo, tu adolescencia, te daba pereza realizar determinadas tareas en tus estudios. A partir de ahí, te has repetido en tu mente que eres un vago. Esta idea en un principio viene infundada primero por tu entorno, que te decía que eras un vago por no realizar los trabajos escolares. Luego, tú mismo te lo has estado repitiendo cada vez que te daba cierta pereza realizar algo y esto lo has estado realizando durante años.

¿Cuál es el resultado? Que, efectivamente, ahora mismo eres un vago, no solo en tus estudios, sino en muchos más ámbitos. Pero.. ¿es realmente cierto esto? ¿está en tu personalidad, desde el origen, ser un vago? ¿o es algo que poco a poco se ha ido haciendo lugar en tu personalidad?

¿Te has parado a pensar que igual en un principio no eras un vago? Si te paras a reflexionar, quizás el origen de esa «pereza» fuese una mala metodología por parte de tus docentes. O quizás al principio ese comportamiento se daba en campos que te resultaban realmente tediosos o difíciles. Quizás esa característica que está ahora mismo presente en tu personalidad, no lo estaba en el origen.

No hace falta que sea la misma frase la que nos repitamos, sino que sea el concepto el que esté una y otra vez en nuestra mente. No hace falta pensar exactamente «soy un vago», puede haber multitud de pensamientos que sirvan de refuerzo para esta idea.

También aplicable a otros conceptos. ¿Cuántas cosas o experiencias decimos que no nos gustan pero ni la hemos intentado? Nos lo hemos repetido tantas veces que, ciertamente, forma parte de nuestra personalidad.

El motivo por el que ahora se encuentra ha sido la repetición crónica de ese pensamiento durante años. Has automodelado la persona que eres con tu propio pensamiento. A fuerza de repetir algo durante mucho tiempo, se ha vuelto realidad.

Yo, sinceramente, he estado pensando mucho sobre esto. Durante muchos años (más de 10) me he estado repitiendo a mi mismo una frase determinada, la cual no quiero revelar ahora mismo, pues todavía es muy personal. Al final, esa frase ha sido tan parte de mí, que en estos últimos años me ha generado hasta cierta depresión, ha pasado a ser un atributo de mi personalidad, de mi interior.

¿Pero estaba ese atributo desde el principio?¿O ha sido determinada circunstancia la que me ha hecho repetirme eso hasta la actualidad?¿Podríamos ser capaces de volver a automodelarnos para quitar esa característica de nuestro ser?

¿Qué pensáis vosotros?

Reflexiones

Desde hace muchos años mi cabeza ha sido una fábrica con turnos rotatorios, es decir, que no paraba de trabajar y producir en ningún momento. Siete días a la semana, veinticuatro horas al día.

Es extraño de definir, pero realmente pienso que trabaja con turnos rotatorios. Turnos pilotados por diferentes personalidades o, al menos, la misma personalidad con diferentes momentos. Este hecho, la verdad, no es algo que realmente ayude, pues muchas de estas personalidades se contradicen unas a otras y, encima, parece que ellas se crean su propio horario, sin consultar al jefe de fábrica. Por lo que tampoco sé en qué momento va a ocurrir cada pensamiento, o el tipo de pensamiento.

No estoy diciendo que sea bipolar, o tripolar o… ya me entendéis. Simplemente creo que el estado de ánimo que tenga en ese momento, muchas veces determinado por el contexto que esté viviendo, afecta a los pensamiento que tengo. Y no es algo nuevo, he ido dando tumbos, más o menos exitosos, a lo largo de mi vida.

He de confesar que he tenido mucha suerte, he llegado a una situación en la que, si quisiera, podría vivir tranquilo. Realizar la vida que muchos sueñan: trabajo estable (además para la administración, que eso en España es el objetivo de muchos), vivienda, vehículos, vacaciones.. etc. Las únicas incógnitas a despejar de esa ecuación sería la de la pareja e hijos, pero no es algo que a ninguna de mis personalidades le preocupe en exceso.

Así que sí, podría decir que he tenido suerte y tengo una buena situación. Pero las reflexiones de todas estos trabajadores de mi mente parece querer sabotear las situaciones: tanto la situación real como la situación emocional. Nunca he estado conforme con mi situación, siempre he pensado que podría haber hecho las cosas diferentes, que la situación que debería vivir en la actualidad, tendría que ser aún mejor. Tendría que ser una situación feliz.

Con estos pensamientos he ido realizando muchas acciones a medias. A medias porque cuando empezaba a caminar por el transcurso de una actividad fruto de un pensamiento de inconformismo, ha tocado la sirena, el turno ha acabado y ha sido otro Julián el que ha tomado las riendas. Otro Julián que tampoco estaba conforme con esta decisión y que la saboteaba hasta el punto de cancelarla.

Pero oye, no todo es negativo, al final es a través de la reflexión que vamos a lograr evolucionar. Que le hubieran dicho a Séneca que no reflexionara sobre el tiempo o la felicidad… Te hubiera respondido que cómo iba a dar entonces respuesta a todas sus inquietudes, a todas esas preguntas que le hacían estar lejos de lo que él consideraba la felicidad.

Creo que realizarte preguntas, reflexionar sobre tu vida o sobre la vida en general… No es malo, lo único que necesitas es definir un criterio único. Que tu mente esté operada por un solo trabajador o una plantilla coordinada y que, además, tenga también tiempo para el descanso, la quietud.

Aquí vais a ver mis reflexiones, vais a ver por los momentos y personalidades que pasa mi mente. Esperemos que no sea una acción aislada de un trabajador más de esta compleja mente. Esperemos que el criterio se unifique y deje tiempo al descanso y a la paz mental.