Llevaba tiempo sin escribir nada técnico en la Newsletter y me estaba ya sintiendo un poco mal.
Una newsletter de programación sin escribir sobre código, patrones, arquitectura… ¿pero eso qué es?
Y hasta aquí ha llegado esto… bueno, o eso me gustaría decir, porque hoy tampoco te voy a contar nada súper técnico, así que todavía estaré al menos una semana más sintiéndome un poco mal por ello 😅
Y no porque no piense que no es importante o que ya no sea necesario saber ciertas cosas de programación para llegar a ser Senior.
Nada de eso.
Creo que a día de hoy, y de cara al futuro próximo, saber programar bien, va a seguir siendo importante en tu carrera, haya o no haya IA de por medio… pero también creo que el desarrollo y la evolución de junior a senior está más allá del código.
Pero bueno, que me enrollo y lo que te quiero contar hoy no va sobre esto (creo que si sigues la Newsletter ya sabrás lo que opino de qué es lo que va haciendo falta para convertirse en desarrollador senior).
Lo que hoy te quiero contar es un poco de historia.
Sí, historia, has leído bien… historia para comprender la situación que estamos viviendo los desarrolladores hoy en día con la IA generativa y los LLM y mostrarte que, en realidad, esta situación no es del todo nueva en nuestro sector.
Sin duda estamos viviendo una época bastante curiosa y confusa en el sector con la llegada de la IA.
Nos hemos encontrado con una herramienta que nos ayuda a sacar código más rápido, reducir trabajo repetitivo y, en definitiva, generar código desde un lenguaje natural.
Se trata de una herramienta que ha puesto el desarrollo al alcance de mucha más gente, permitiendo que saber programar no sea un impedimento para lanzar algo (aunque habría que ver si el código que da y sin la supervisión técnica es suficiente para lanzar algo seriamente).
Ha sido un boom grande, muy grande, tan grande que mucha gente ha dado la profesión de la programación como muerta de cara al futuro.
Y ha sido gente de todos lados… gente fuera del sector de la programación y gente dentro de ella.
Parece que estamos en un punto de no retorno. Un punto que no habíamos vivido antes… ¿o sí?
En los 80 ya daban a los programadores por muertos
Si eres nuevo por el mundo de la programación y crees que es la primera vez que una tecnología ha amenazado con acabar con la carrera de los programadores… estás muy equivocado.
Seguramente muchos no conozcan esta historia, ya que se remonta a las décadas de los 70 y 80, tiempo en el que nació una tecnología que prometía reducir drásticamente la necesidad de programar manualmente.
Se trataba de las herramientas CASE.
Las herramientas CASE (Computer-Aided Software Engineering) fueron sistemas diseñados para ayudar a los ingenieros de software a analizar, diseñar, documentar y, en algunos casos, generar código automáticamente.
La idea era que el desarrollo de software evolucionara de una actividad artesanal a una actividad más industrial.
En lugar de escribir código directamente, el desarrollador trabajaba con modelos:
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Diagramas de flujo.
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Diagramas entidad-relación.
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Modelos de datos.
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Diagramas UML (más adelante, en la década de los 90).
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Especificaciones funcionales.
La herramienta generaba automáticamente parte del código, la documentación o incluso la base de datos.
Algunos ejemplos históricos de estas herramientas fueron Excelerator, Rational Rose, ERwin o Oracle Designer.
La promesa de estas herramientas era que describir el sistema visualmente era suficiente para que la máquina te desarrollara el software.
Pero no fueron capaces de cumplir…
Sí, como puedes imaginar, no fueron capaces de cumplir esas promesas y seguimos desarrollando software hasta el día de hoy.
¿Y sabes por qué no fueron capaces de cumplir esto?
Porque se descubrió que escribir código no era la parte más difícil del problema, la complejidad estaba en comprender el negocio y gestionar requisitos cambiantes.
Las herramientas CASE podían generar miles de líneas de código, pero:
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Los requisitos cambiaban constantemente.
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Los modelos eran difíciles de mantener.
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El código generado solía ser rígido.
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Modificar el código manualmente rompía la sincronización con los diagramas.
Al final, los desarrolladores acababan escribiendo mucho código a mano y muchos proyectos terminaban usando las herramientas únicamente para documentación y diseño.
Semejanzas y diferencias con la IA
Sí, la IA es bastante diferente y nos encontramos en un punto donde seguramente estas herramientas no se queden solo para escribir documentación. Pero, pese a esto, las herramientas CASE tienen algunas semejanzas con Codex o Claude.
Tenemos la promesa de automatizar la programación, las herramientas CASE generaban código desde modelos y los LLM lo hacen desde lenguaje natural, también reducen el trabajo repetitivo, requieren de supervisión humana, tienen dificultades para capturar requisitos reales y, por qué no, tienen mucho marketing alrededor.
Básicamente, ambas comparten la promesa de que la programación dejará de consistir en escribir código y pasará a consistir en describir lo que quieres.
¿Y las diferencias?
Aquí es donde las LLM son mucho más potentes y donde vemos que estamos en pleno 2026 y no en la década de los 70 y 80.
La primera diferencia es que las herramientas CASE eran demasiado deterministas:
Modelo → Generador → Código
Si el modelo no contemplaba algo, la herramienta no podía inventarlo. En cambio, los LLM son probabilísticos:
Descripción → Modelo entrenado → Solución propuesta
De esta forma, la IA enfocada a la programación puede inferir intenciones, completar huecos, proponer arquitecturas, explicar errores, generar tests y refactorizar código existente.
Mientras que CASE obligaba a formalizar el conocimiento mediante diagramas y modelos, los LLM trabajan sobre patrones aprendidos a partir de enormes cantidades de código y texto.
Una herramienta CASE no podía leer un proyecto de 100.000 líneas y sugerir mejoras… un LLM sí puede ayudar a hacerlo.
¿Qué lección nos llevamos de esto?
En ambos casos, el de las herramientas CASE y la IA, hemos escuchado algo parecido:
“Dentro de unos años ya no necesitaremos programadores”.
Y, lo curioso, es que con las herramientas CASE ocurrió lo contrario.
Las herramientas CASE, aunque no cumplieron las expectativas más ambiciosas, sí aportaron valor en determinados contextos. Y no solo eso, sino que como permitieron construir sistemas más grandes y complejos, aumentando la demanda de ingenieros.
Y hoy en día, con la IA, hay también argumentos razonables para pensar que los LLM podrían provocar algo similar:
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Menos tiempo escribiendo código rutinario.
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Más tiempo diseñando sistemas.
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Más software creado.
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Y más necesidad de personas que entiendan requisitos, arquitectura, negocio y validación.
La diferencia entre los LLM y CASE es que los LLM atacan una parte mucho más amplia del trabajo intelectual y es por eso que muchos consideran que representan un salto tecnológico bastante mayor que el que supusieron las CASE.
De aquí, de este análisis, está un poco fundamentada mi opinión sobre la IA y el futuro de los programadores.
Si te limitas a escribir código y ya, corres peligro.
Si aportas valor más allá de escribir código, estarás mejor posicionado para adaptarte a esos cambios.
Es por ello que a menudo en esta newsletter de hablo de aspectos más allá del código y cada vez escribo menos sobre aspectos técnicos.
Creo que nuestro trabajo va a estar marcado por la IA: será más fácil generar código, pero también será cada vez más importante que los perfiles técnicos tengan cada vez más idea sobre producto, entendiendo requisitos, arquitectura, negocio y validación.
Yo, personalmente, estoy en ello y estoy intentando formarme cada vez más sobre producto para poder aportar más allá del código.
Creo que todavía tendremos que aprender a programar, los programadores serán necesarios ya que no podemos dejar toda la responsabilidad sobre la IA para el desarrollo de los sistemas.
Lo que pasa es que no nos podemos quedar solo en ello.
Dudo que la IA tenga un impacto tan limitado como el que terminaron teniendo las herramientas CASE, pero también dudo de que sustituya un perfil que entienda sobre todo esto.
En fin, hoy quería compartir contigo un poco de la historia de la programación y mi opinión.
¡Me encantaría leer la tuya en los comentarios!
Un saludo,
Julián
PD: sí, volveremos pronto a tener entregas más técnicas, no te preocupes.
Publicado originalmente en CERO a SENIOR.